REFLEXIONES PERSONALES

La fibromialgia es una enfermedad todavía incomprendida. Todos los días nos encontramos con personas que dudan de su existencia alegando la falta de síntomas externos, visibles que puedan denotar alguna anomalía.

Sin embargo, los fibromiálgicos somos conscientes de nuestras limitaciones y de nuestras dolencias y sufrimos esa incomprensión en silencio, casi siempre.

Detrás de este blog no existe ningún profesional sobre el tema. Simplemente, personas que viven cotidianamente esta patología o mejor dicho, malviven porque amenudo uno piensa y se pregunta el porqué seguir luchando contra algo que no tiene final...

A pesar de todo, somos todos personas luchadoras, con ganas de vivir, con desafíos constantes, que tratan de caminar hacia nuestro destino con paso firme, o menos firme, pero siempre con entereza y tesón.

¿Cuantos días hemos querido bajar los brazos y darnos por vencidos ? ¿Cuántos otros hemos llorado, gritado nuestra desesperación? ¿Y cuántos más nos hemos levantado, a pesar de todas las dificultades físicas y mentales que esta enfermedad conlleva?

Muchos expertos dicen que es una enfermedad sobre todo emocional, que cada dolor o síntoma que sentimos es por alguna razón, por un motivo que sólo nosotros sabemos porque es el recuerdo de una vivencia o una malvivencia que hemos interiorizado y olvidado en el fondo de nuestro ser y que no logramos destapar ni nombrar. Muchas terapias se dirigen hacia ese camino y aunque, en mi humilde opinión, tienen parte de razón, no todo se puede solucionar, liberándonos de nuestras ataduras pasadas que nos han hecho daño.

El dolor físico existe y es casi permanente en la mayoría de los casos. Está muy bien de cultivar el espítitu, siempre se agradece un halo de paz y de esperanza en nuestras vidas, pero el hoy, el ahora está aquí presente y hay que solucionarlo en el momento porque numerosas veces, nos es imposible seguir nuestro día sin ayuda de algún fármaco, por ejemplo.

Todos hemos leído mucho sobre el tema y casi todos los expertos coinciden en los puntos más importantes pero creo que la fibromialgia es algo más que emoción, algo más que malestar, algo más que dolor... Es un sinvivir constante, unas ilusas ilusiones de superación que con el tiempo se va concretizando y afianzando en nuestra existencia.

Hay mucho por hacer, casi todo por hacer y recorrer este camino será largo y cansado pero hay que seguir con más ganas y fuerzas que nunca porque sé que unidos lograremos mobilizar a la opinión pública, a los medios de comunicación, a los gobiernos autonómicos y a todas las instituciones para sensibilizarlos de ese mal de este siglo y del anterior...

Flag Counter